En los Estados Unidos ha habido últimamente una gran polémica con gente que se niega a prestar serviciosball-and-chain-2624325_1280 a ciertas personas, por razones religiosas. Es decir, si yo vivo de una manera que no va de acuerdo con las creencias religiosas de alguien, ellos pueden simplemente decirme que no me darán ningún servicio, que no me venderán su producto aunque llegue yo con todo el dinero del mundo, ellos no me conozcan, nunca les haya hecho nada y ellos necesiten el dinero para comer. En el país donde yo vivo, la ley establece que nadie puede negar ningún servicio o producto a ninguna persona por casi ninguna razón (sólo si llegan alcoholizados y con una pistola…) pero mucha gente lo hace de forma encubierta, y con pretextos. Por ejemplo, diciendo que no hay productos a alguien que consideran que no los puede pagar, por su forma de vestir.

Eso me puso a pensar, ¿Cuánto juzgamos a los demás respecto a su forma de vivir su vida? ¿Cuánta energía, de la que podríamos estar usando para divertirnos, para jugar, para ganar dinero o para hacer de este mundo un lugar mejor, estamos usando para ver qué es lo que nos gusta y no nos gusta de lo que los demás son, de lo que hacen, de cómo piensan, o se ven o lo que eligen en su vida? ¿Y cuánto nos dejamos controlar por lo que los demás piensen o no de nosotros?

¿Qué es lo que consideras tan importante para ti que hasta rechazarías el dinero por eso? Haciendo esta reflexión de una forma personal, si bien creo que he trabajado mucho en los puntos de vista respecto a los demás, me di cuenta cuántos prerrequisitos le estoy poniendo a mi dinero con los puntos de vista que tengo sobre mí misma. Que sólo sirvo para algunas cosas, que algunas actividades son propias para mi edad, género y forma de vida y otras no, etc. Me encontré con muchas ideas que me he comprado acerca de ciertas profesiones o actividades que definitivamente me impiden de probar siquiera si me gustaría hacerlo, sólo por la idea loca que tengo de ellas. Si te digo “el panadero”, ¿tú te imaginas al dueño de la panadería de la esquina o como dueño de una empresa internacional de las que venden pan a nivel global? Dependiendo de cuál es tu imagen, estás más o menos dispuesto a probar eso para hacer dinero. Para mí, la que más me detiene es la definición que tengo de lo que puedo hacer y no. Me he definido como ciertas cosas que no necesariamente son ciertas y que me han impedido siquiera pensar en hacer cosas que realmente me llaman la atención. Por ejemplo soy miedosa y sólo puedo ver a los caballos de lejos, y nunca seré jinete, aunque me encanten esos animales y me encantaría sentir el placer que veo en las caras de los que brincan y corren sobre su caballo.

La pregunta que te tengo hoy: ¿harías cualquier cosa por dinero? Te apuesto a que no. Y no estoy hablando de cosas ilegales, que conste. Fíjate cuál es tu definición de ti. Si decidiste que tú eres artista pero no vendedor, por ejemplo, por más bellas que sean tus piezas, ¿cuántas vas a vender? Cada cosa que decimos que nunca haríamos o nunca seríamos, se convierte en una especie de filtro a través del cual el dinero se esconde. Si decides que tú solo vas a ganar dinero de tu trabajo, dejarás pasar tal vez el negocio de tu vida, por no perder la certeza del salario del que te quejas cada mes. Si amas cantar pero decides que eres tímido y nunca lo harías en público, puedes dejar pasar una vida completa de felicidad ganando mucho dinero haciendo algo que amas, por poner el prerrequisito de que sólo puedes ganar dinero escondido del público.

¿Y si hoy pudieras definirte de forma distinta? ¿Qué es lo que amas hacer que es tan fácil y divertido para ti que casi pagarías por hacerlo y por lo mismo crees que cualquiera puede hacerlo? ¿Qué pretextos pones para no usarlo para ganar dinero? Te invito a que consideres esas habilidades como regalos y te preguntes, cada mañana, ¿cómo puedo ganar dinero con esto que amo tanto hacer? Y respecto a lo que decidiste que son las razones por las que nunca lo harías, pregúntate ¿Si no pensara esto, si no sintiera esto (por ejemplo la timidez, o el miedo) cómo podría ganar dinero haciendo esto? ¿con quien puedo hablar, a quien le puedo preguntar acerca de cómo usar esto para tener más dinero? ¿qué necesito aprender?

Tal vez hoy llegó el día de descubrir lo genial que eres, que has estado escondiendo bajo todos esos prerrequisitos. Te reto. No tienes nada que perder, excepto tal vez, lo que te frena. Y quien sabe, tal vez ganes dinero en el camino.

Sobre El Autor

Elena Blanco

Elena Blanco ha logrado combinar el estudio y la práctica de la consciencia humana, con una exitosa carrera profesional. Ésta singular combinación le ha dado la capacidad de enseñar métodos milenarios y modernos de transformación humana mediante herramientas prácticas para la vida moderna. Elena ofrece conferencias y cursos a nivel nacional e internacional y ha ayudado a cientos de personas a cambiar su vida. www.mipropia.guru facebook: @eb.mipropia.guru youtube: youtube.com/elelawhite

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Una Respuesta

  1. ERIKA VAZQUEZ

    Gracias Elena por empoderarnos. Y traer esas traducciones hacia nosotros mexicanos y habla hispana. Me quede muy grabado: Que tomaría que fueras el peor de……podrias ganar dinero el camino!!! jajaja ¿Que mas es posible?

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